La implantación de VeriFactu marcará un antes y un después en la forma de facturar en España. Aunque durante meses ha habido dudas, cambios de fechas y cierta confusión, lo que ya está claro es una cosa: VeriFactu será obligatorio, y las empresas que no estén preparadas tendrán problemas.
En este artículo te explicamos qué es VeriFactu, cómo funcionará, cuáles son las fechas definitivas y por qué contar con un software adaptado puede marcar la diferencia.
VeriFactu es un sistema impulsado por la Agencia Tributaria dentro de la Ley Antifraude que regula cómo deben funcionar los programas de facturación.
La buena noticia es que el reciente retraso no es un freno, sino una oportunidad para adaptarse con tiempo y sin prisas.
Su objetivo es claro, evitar la manipulación o eliminación de facturas sin control.
Para ello, los softwares deberán generar registros seguros que incluyan:
Esto supone el fin de prácticas habituales como modificar facturas o eliminarlas sin dejar rastro.
VeriFactu introduce dos formas de uso:
🔹 Sistema VeriFactu (envío automático)
El programa envía los registros de facturación directamente a la Agencia Tributaria en tiempo real o casi inmediato.
Es el modelo más recomendable y aconsejado por la propia agencia tributaria.
🔹 Sistema no VeriFactu
No se envían los datos automáticamente, pero el software debe cumplir igualmente con una gran cantidad requisitos técnicos, en este caso mucho mas complejos que en la versión de envío automático por lo que se desaconseja optar por esta modalidad.
Eligiendo uno u otro, si tenemos software de gestión este debe estar adaptado sí o sí.
Tras varios cambios y retrasos, el calendario actual ya está definido:
Estas son las fechas que debes tener en cuenta.
Aquí es donde ha estado la mayor confusión.
Inicialmente, VeriFactu iba a entrar en vigor en 2026, e incluso antes se manejaban fechas en 2025 para determinados actores. Sin embargo, se decidió aplazar su aplicación a última hora.
A día de hoy, no existe una explicación única, clara y detallada que justifique el aplazamiento en términos exclusivamente técnicos.
Lo que sí es evidente es que se trata de una decisión de carácter político y estratégico, tomada en un contexto donde la implantación de la medida podía generar fricción.
Aunque se haya aplazado, todo sigue en marcha:
La implantación de VeriFactu implica cambios importantes:
Esto obliga a muchas empresas a modernizar su sistema de facturación.
Uno de los mayores cambios que introduce VeriFactu no es solo técnico, sino también operativo. Es decir, cambia la forma en la que empresas y autónomos van a trabajar con sus facturas en el día a día.
Hasta ahora, lo habitual era generar una factura, revisarla, imprimirla o enviarla al cliente y, en muchos casos, almacenar la información internamente sin ningún control externo inmediato.
Con VeriFactu, este proceso cambia de forma importante.
Envío previo a Hacienda
En el sistema VeriFactu, cada factura genera automáticamente un registro que debe ser remitido a la Agencia Tributaria.
En la práctica, esto significa que la información de la factura debe enviarse a Hacienda antes incluso de su emisión definitiva al cliente (ya sea en papel o en formato digital).
Es decir, la factura deja de ser un documento “interno” hasta que se decide enviarla, y pasa a estar controlada desde el mismo momento en que se genera.
Esto impide que pueda modificarse o eliminarse sin dejar rastro. Cualquier cambio posterior quedará registrado, lo que garantiza una trazabilidad total.
Sí. Aunque el sistema está pensado para funcionar prácticamente en tiempo real, existe cierta flexibilidad.
De forma general las facturas deben enviarse en el momento de su generación o de forma inmediata.
Sin embargo, como medida excepcional, la normativa permite remitir los registros hasta el día 15 del mes siguiente a su emisión.
Esto ofrece cierto margen operativo en casos concretos, pero no debe entenderse como la forma habitual de trabajo.
Este nuevo modelo obliga a cambiar ciertos hábitos:
En definitiva, se pasa de un modelo flexible a uno mucho más controlado y automatizado.
Este nuevo sistema sería inviable sin un programa de facturación adaptado.
Soluciones como las de AGM Informática permiten que todo este proceso se realice automáticamente sin que el usuario tenga que preocuparse por la parte técnica:
VeriFactu no solo cambia la normativa, cambia la forma de trabajar.
Las facturas pasan a estar controladas desde su origen, con envío prácticamente inmediato a la Agencia Tributaria y con un margen limitado de regularización hasta el día 15 del mes siguiente.
Adaptarse a este nuevo modelo no es solo una obligación legal, sino una evolución hacia una gestión más organizada, segura y automatizada.
En AGM Informática podemos ayudarte a adaptar tu empresa de forma sencilla y sin complicaciones.