Cuando vemos una película en IMAX, la sensación suele ser distinta desde el primer minuto.
La imagen parece:
Y no es casualidad. Detrás de ese formato hay una de las tecnologías cinematográficas más avanzadas y exigentes del mundo.
Pero además, IMAX tiene otra particularidad fascinante, genera cantidades absurdas de datos.
Tanto, que una sola película puede ocupar decenas o incluso cientos de terabytes.
Y aquí es donde el cine empieza a cruzarse directamente con el mundo de la informática, el almacenamiento y la supercomputación.
IMAX no es simplemente “una pantalla más grande”.
Es un sistema completo que incluye:
El objetivo es conseguir la máxima calidad de imagen posible.
Por eso las películas IMAX tienen:
El sistema IMAX nació a finales de los años 60.
Inicialmente se utilizaba sobre todo para:
Pero con el tiempo comenzó a utilizarse también en grandes producciones de Hollywood. Y ahí cambió todo.
Las cámaras IMAX originales son auténticos monstruos tecnológicos.
Son:
Algunas pesan más de 100kg y hacen muchísimo ruido al grabar.
De hecho, durante años era muy difícil grabar diálogos directamente con ellas porque el mecanismo del carrete sonaba como una máquina industrial.
Aquí viene una de las partes más curiosas.
Las cámaras IMAX clásicas grababan en película física de 70 mm.
Pero no como el cine tradicional. Utilizaban un formato especial llamado 15/70.
Es decir:
Cada fotograma era gigantesco comparado con el cine normal y eso permitía obtener una calidad brutal.
Para entenderlo, un fotograma IMAX puede tener una resolución equivalente aproximada de 12K.
Muchísimo más que:
Por eso la imagen IMAX tiene ese nivel de detalle tan impresionante.
Muy poco y este es uno de los mayores problemas históricos del formato. Las cámaras IMAX consumen película a una velocidad enorme.
Algunos carretes duran apenas 2 o 3 minutos.
Eso significa:
Por eso grabar películas enteras en IMAX era extremadamente difícil y caro.
Porque la calidad visual es espectacular.
Directores como:
… han utilizado cámaras IMAX para escenas clave de sus películas.
Especialmente Christopher Nolan es uno de los mayores defensores del formato.
Películas como:
… utilizaron grandes cantidades de metraje IMAX real.
Para Oppenheimer se fabricó incluso película IMAX especial en blanco y negro porque prácticamente no existía.
La logística fue gigantesca:
Y todo eso para lograr la máxima calidad posible.
Aquí es donde entra el mundo de la informática. Cuando el contenido IMAX se digitaliza o se graba directamente en digital los tamaños son enormes.
Una sola película puede ocupar:
Especialmente si hablamos de:
Hoy muchas superproducciones funcionan prácticamente como centros de datos.
Durante el rodaje se generan:
Grandes películas pueden terminar manejando petabytes de información.
Aquí entramos en terreno casi de supercomputación. Editar contenido IMAX requiere:
En muchas producciones se utilizan:
Porque mover esos archivos no es nada sencillo
Mover vídeo IMAX RAW puede saturar fácilmente:
Por eso los estudios utilizan infraestructuras muy parecidas a pequeños centros de datos. Y aquí vuelve a aparecer la informática, sin almacenamiento avanzado, el cine moderno sería imposible.
Depende.
Actualmente existen:
El cine moderno mezcla ambas tecnologías.
Muchos directores todavía prefieren película química porque:
Pero el digital ofrece:
Prácticamente no. Las cámaras IMAX tradicionales son extremadamente exclusivas.
Durante años solo podían alquilarse bajo acuerdos especiales.
Además:
No es una cámara que alguien pueda comprar para “grabar vídeos”.
Muchísimo dinero. Solo el uso de cámaras IMAX puede costar:
Y luego vienen:
Por eso solo grandes estudios suelen permitírselo.
No cualquier cine puede proyectar IMAX real.
Se necesitan:
Además, existe cierta polémica porque no todos los “IMAX” actuales son IMAX auténtico.
Muchos utilizan sistemas digitales más pequeños que el IMAX clásico de película.
Los aficionados suelen llamar a esto “LieMAX”.
Porque algunas salas no ofrecen realmente la experiencia IMAX completa.
Algunas pantallas IMAX reales tienen alturas equivalentes a varios pisos de un edificio. Y eso genera una sensación muy distinta al cine tradicional.
La idea es llenar completamente el campo de visión del espectador.
Las cámaras IMAX viajaron al espacio
La NASA ha utilizado cámaras IMAX reales en misiones espaciales.
Son tan pesadas que complican las escenas de acción
Durante años fue muy difícil usarlas en escenas complejas por su tamaño.
Algunas películas mezclan IMAX y formatos normales
En muchas películas solo ciertas escenas están grabadas en IMAX. Por eso la imagen cambia ligeramente durante la proyección.
El sonido IMAX también es especial
No solo mejora la imagen. Las salas IMAX utilizan sistemas de sonido extremadamente potentes y precisos.
La industria del cine sigue avanzando:
Y eso significa algo importante cada año se generan más datos.
Muchísimos más.
Hace décadas el cine dependía sobre todo de cámaras y película química.
Hoy depende de:
Las películas modernas son, en parte gigantescos proyectos informáticos.
Las cámaras IMAX representan una de las tecnologías audiovisuales más espectaculares jamás creadas.
Pero detrás de esas imágenes gigantescas hay algo que pocas personas imaginan cantidades monstruosas de datos.
Grabar, almacenar, editar y proyectar contenido IMAX requiere:
Y eso demuestra hasta qué punto el mundo del cine y la informática están hoy completamente conectados.
Porque detrás de cada gran escena de Hollywood…
probablemente haya también terabytes, servidores y mucha ingeniería informática.